Una argentina víctima de trata en Tierra del Fuego fue distinguida como “héroe” en Estados Unidos

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Tierra del Fuego, 4 de Jul. (ANA) .- Una argentina que fue prostituida y explotada sexualmente en Tierra del Fuego, hasta que escapó de sus proxenetas en 2012, recibió una distinción en el Capitolio norteamericano y es considerada por Estados Unidos como una “heroína” en la lucha contra el tráfico de personas.
Alika Kanín fue sometida a la explotación sexual, por una red de trata de personas que fue juzgada y condenada el año pasado en la ciudad de Ushuaia. Fue la primera vez en la Argentina que una víctima se convirtió en querellante en un caso de esta índole.
Cuando la liberaron de la whiskería “Sheik”, en octubre de 2012, Alika no se reconocía como víctima del delito de trata de personas. Le llevó tiempo, mucha reflexión y acompañamiento terapéutico poder darse cuenta de que no era su voluntad exponerse y ofrecerse a “clientes” del servicio que en Córdoba primero y en Tierra del Fuego después durante agotadoras jornadas, de la mano de golpes, drogas y todo tipo de violencia.

Luego de atravesar un duro proceso pudo reconocerse como víctima y desde ahí comenzar a reconstruirse como persona, como sujeta de derechos porque hay situaciones muy dolorosas donde las personas explotadas no quieren reconocerse como víctimas por vergüenza al estigma social.
La historia de explotación de Alika empieza a los 16 años cuando su mamá la abandonó y la dejó al cuidado de su hermana de 9.
“No teníamos ni para comer. Verme sola con ella sin ningún tipo de posibilidad fue llegar a un punto extremo”, dice en un video del grupo feminista Traductoras Abolicionistas.
“Una compañera me dijo ‘por qué no te venís conmigo’, una mujer va a abrir un boliche en Ushuaia y nos manda los pasajes”, cuenta.

Cuando llegó al local llamado “El Sheik” se dio cuenta de que las cosas andaban mal. “Había mujeres en bata por todos lados”, recuerda en el video.
En relatos a otros medios Alika dijo: “Vivíamos en el bar y ahí éramos explotadas sexualmente”.
“Teníamos que estar con 20 o 30 hombres por noche, nos obligaban a consumir alcohol, teníamos que beber muchísimo, en algún momento usábamos drogas para resistir las noches tan largas”, agregó.
Además, detalló que los proxenetas se quedaban con el 60% del dinero. “De lo que quedaba te descontaban los pasajes de avión, el cuarto, la comida, la limpieza, si rompías una copa, la tenías que pagar, si llegabas cinco minutos tarde te descontaban, si te retrasabas con un hombre te lo descontaban, los profilácticos que usabas también te los descontaban”, añadió.
Kinán protagonizó el año pasado el primer juicio en Argentina en el que una víctima de trata de personas se querellaba contra sus explotadores, un proceso que se saldó en noviembre de 2016 con la “condena criminal” a los responsables del tráfico y una indemnización civil para ella.

Indudablemente el juicio de Alika marcó un antes y un después en la lucha contra la trata de personas en el país y registró un precedente singular sobre el rol del Estado en cuanto a la defensa de los Derechos Humanos, en la protección de los derechos vulnerados a las víctimas por parte de los explotadores y en las actuaciones realizadas en ese sentido.
La Justicia ordenó que Alika recibiera una indemnización de unos US$ 47.000 por parte la Municipalidad de Ushuaia. Ahora Alika trabaja en la Universidad Nacional de San Martín, en Buenos Aires, donde realiza investigaciones, organiza actividades y da conferencias relacionadas con la trata de personas. También asesora a mujeres víctimas de trata.
El Departamento de Estado de EEUU le rindió homenaje a Alika Kinán hace dos meses. La sobreviviente estuvo entre los ocho homenajeados en una ceremonia encabezada por el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, y la hija y asesora del presidente estadounidense, Donald Trump, Ivanka Trump, con motivo de la presentación del informe sobre tráfico de personas que elabora cada año el Gobierno estadounidense.
Kinán sostuvo que el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos. “Debería ser para tantísimas víctimas que han atravesado procesos de trata, que hoy están enfrentando guerras internacionales, que están tratando de salvar sus propias vidas y las de sus hijas”, dijo.

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